Yerba Buena se destaca como una ciudad que equilibra el desarrollo urbano con la preservación de su entorno natural. Con una calidad de vida apreciada, opciones de entretenimiento y una rica oferta gastronómica, esta ciudad tucumana invita a residentes y visitantes a disfrutar de sus encantos.
La Iglesia San Francisco Solano, construida en el siglo XVIII, es un monumento histórico que refleja la herencia religiosa de la región. Su arquitectura colonial es impresionante.
La Avenida Perón es el pulso comercial de Yerba Buena, alineada con boutiques, restaurantes y cafés. Ideal para pasear, ofrece una experiencia animada y diversa.
Para los amantes del golf, el Jardín de la República Golf Club brinda un escenario escénico para disfrutar de este deporte, rodeado de naturaleza y vistas impresionantes.
El Museo Miguel Lillo ofrece una inmersión en la historia natural y las ciencias. Con exhibiciones interactivas, es educativo y fascinante para visitantes de todas las edades.
El Parque Guillermina proporciona un respiro verde en medio de la ciudad. Con áreas de juegos y senderos, es un lugar perfecto para actividades al aire libre y momentos de relax.
Este complejo cultural alberga exposiciones, eventos y actividades artísticas. Su arquitectura moderna contrasta con la riqueza cultural que promueve.
Este paseo rinde homenaje a la tía Elsa, figura histórica local. Con esculturas y paneles informativos, es un recorrido que narra la historia de la ciudad.
La Plaza San Martín es el corazón de Yerba Buena, rodeada de árboles y bancos. Es un lugar de encuentro donde la comunidad se reúne y celebra eventos locales.